ATIENZA Y COBOS, AGUSTINA

Pintora
Ceuta, 26/06/1860-Madrid, 01/04/1915
Agustina Atienza y Cobos, nieta de Agustina de Aragón estudió en la Escuela de Institutrices de Madrid y asistió a las clases de dibujo para señoritas del Conservatorio de Artes. Fue alumna de la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado, y pensionada por el Ayuntamiento de Zaragoza.

Agustina Atienza y Cobos nació en Ceuta el 26 de junio de 1860. Era hija de Francisco Atienza y Morillo, oficial del Cuerpo Administrativo del Ejército, natural de Ronda, y de Carlota Cobo y Zaragoza, hija de Agustina de Aragón.
Durante los años setenta del siglo XIX, estudió en la Escuela de Institutrices de Madrid y asistió a las clases de dibujo para señoritas del Conservatorio de Artes; institución que le concedió un primer premio en el curso 1875-1876 “por su aplicación en la asignatura de Dibujo de aplicación prévios los oportunos ejercicios de Oposicion”. Se formó también en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid, donde estuvo matriculada en Paisaje elemental en el curso 1876-1877, y en cuatro asignaturas durante el curso siguiente; unos años después, en el curso 1883-1884, vuelve a aparecer matriculada en una asignatura.
Al menos entre 1877 y 1878, Agustina Atienza asistió con asiduidad al Museo Nacional de Pintura y Escultura. Según recoge el Libro de registro de los señores copiantes, la autora realizó copias de al menos una decena de obras, entre las que podemos mencionar, por ejemplo, el Ecce Homo y La Dolorosa de Murillo, El bufón el Primo de Velázquez, La Virgen con el Niño del taller de Andrea del Sarto o la Santa María Magdalena del taller de Guido Reni. Unos años después, Francisco Sans y Manuel San Gil, director y secretario del museo, firmaron un certificado, que fue reproducido en El Diario de Zaragoza (24-IV-1881), en el que lo corroboraban, afirmando que: “desde el dia nueve de Setiembre [¿sic?] de mil ochocientos setenta y siete, con el fin de estudiar el arte de la pintura, habiendo copiado varios cuadros, entre estos el llamado «La Perla de Rafael», cuya copia ejecutó con notable perfección”; y añadían que “según informes particulares, la citada Señorita estudia sin dirección de profesor alguno, entregada exclusivamente a su natural sentimiento del arte”.
Precisamente este fue uno de los motivos que llevó a Carlota Cobos a solicitar al Ayuntamiento de Zaragoza una pensión para su hija, en 1880, para que pudiese continuar y completar su formación artística. Además de acompañar la instancia con varios diplomas de premio y otros méritos, la autora remitió cuatro obras que demostraban sus dotes: una copia del Ecce Homo de Murillo, una copia de la Sacra Familia del Giordano, una marina y un retrato de su madre. En palabras del redactor de El Diario de Zaragoza (22-XII-1880): “Todos ellos revelan fresca y lozana imaginación, gran sentimiento estético de la belleza, y admirables aptitudes para brillar en los distintos y variados géneros a que cada cuadro corresponde. […] estos cuadros son la espléndida revelación de un númen pictórico de gran valía y de lisonjeras promesas que ya empiezan a fructiferar”. Finalmente, y posiblemente por la especial condición de la solicitante -ya que no era natural ni residente en Zaragoza, y tampoco solicitaba la pensión para realizar estudios en la ciudad-, en la sesión ordinaria celebrada en el Ayuntamiento el día 8 de marzo de 1881 se acordó concederle la pensión a la autora; tal y como recogió el Boletín Oficial de la Provincia de Zaragoza (06-V-1881) unos meses más tarde: “Se acordó conceder á D.ª Agustina Atienza y Cobo una pensión por cuatro años de l.500 pesetas en cada uno de ellos, para que pueda continuar y completar sus estudios en el arte de la pintura”. Desde las páginas de El Diario de Zaragoza (03-IV-1881) se aplaudió la decisión del Ayuntamiento de concederle a Agustina Atienza la pensión solicitada por su madre, y además se planteaban los obstáculos a los que en aquella época debían enfrentarse las mujeres a lo largo de su formación artística:
La educación de la academia, con sabios profesores y abundancia de valiosos modelos, falta por desgracia á la mujer, que no siempre puede adquirir la sana y ordenada enseñanza que es la base más sólida para llevar á término preciso la educación artística.
El estudio del yeso y del natural no puedo hacerse sin gran dispendio aislada é individualmente, y no es fácil, y muchas voces decoroso, a una jóven, la asistencia á un estudio ó taller colectivo.
Hechas estas reflexiones, comprenderán nuestros lectores que, si abandonada á su natural instinto y privada del consejo de un buen profesor, ha podido la señorita Atienza adquirir bastante corrección en el dibujo y gallardía en el manejo del color para reproducir con frescura y precisión un cuadro del inmortal Sancio de Urbino, mayor será un dia su valor artístico si puede dedicarse al estudio, en mejores condiciones que lo ha hecho hasta la fecha.
En este caso, la pensión concedida por el municipio será fecunda y provechosa.

Al día siguiente, dicho periódico publicaba en sus páginas la comunicación enviada por Agustina Atienza al Ayuntamiento:
Excmo. Sr.:
Aun cuando mi señora madre dá con esta misma fecha las debidas gracias, demostrando á la vez su gratitud, por la honra que acaba de hacerme el excelentísimo Ayuntamiento de Zaragoza al pensionarme, ¿podré yo permanecer muda á tan señalado favor? No, imposible; pues aunque mis años son pocos, son los bastantes para reconocer cuánto enaltece la memoria do mi ilustre abuela, la noble y desprendida resolución de ese Municipio, reconociendo á la vez, que asegurados los medios de poder continuar mis costosos estudios, puedo aspirar á un porvenir y á la gloria del arte que forma toda mi ambición.
Con estas ideas fijas en mi alma, no puedo ménos de demostrar la eterna gratitud que me ligará á los dignos representantes de la inmortal Zaragoza.
A todo lo espuesto por mi señora madre, añadiré una súplica más para que sea admitido con benevolencia ese cuadro (copia de «la Perla de Rafael»), trabajo hijo de mis humildes pinceles, con lo cual me creeré altamente honrada.
Dios guarde á V. E. muchos años. —Madrid 23 de Marzo de 1881.—Excelentísimo señor.—Agustina Atienza y Cobos.—Excmo. Ayuntamiento de Zaragoza.

Ya en marzo, la autora regaló al Ayuntamiento, en agradecimiento y para que permitiera comprobar en el futuro los progresos de la pensionada, una copia de la Sagrada Familia de Rafael, conocida como La Perla, que el público pudo contemplar en el despacho del alcalde, ubicado en el piso principal de las Casas Consistoriales. Al año siguiente, Agustina Atienza envió una segunda pintura como muestra de gratitud, en este caso una obra que representa un episodio de la guerra de la Independencia. Y, ya en 1886, la autora regaló un retrato de su abuela, Agustina de Aragón, de tamaño natural, que fue colocado en el salón de sesiones. Desde las páginas de La Correspondencia de España, se felicitó a “la distinguida artista que tan buen pensamiento ha elegido para perpetuar las gloriosas hazañas de la invicta Zaragoza, y las de Agustina Zaragoza, su célebre heroína”.
En 1884 participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes, a la que envió, desde su domicilio en Madrid, en la calle San Gregorio, 7, 3º, cuatro pinturas: Retrato de un nieto de la célebre heroína de Zaragoza, hermano de la autora (170 x 112 cm), Retrato de la hija de la célebre heroína de Zaragoza y madre de la autora (65 x 55 cm), Vista del lago en el Parque de Barcelona (55 x 67 cm) y Ramo de flores (32 x 47 cm).
En 1886 Agustina Atienza vivía en Castellón junto a su marido, Luis Torá Martín, administrador e inspector de aduanas. Tal y como apuntan Manuel García Guatas y Jesús Pedro Lorente, su trayectoria como pintora debió ser breve, entre otras cosas, por los problemas de salud mental que pronto empezó a padecer, que conllevaron su ingreso unos años después en un sanatorio psiquiátrico de Madrid, donde falleció el 1 de abril de 1915.

Retrato de un nieto de la célebre heroína de Zaragoza, hermano de la autora

1884

Pintura (170 x 112 cm) Paradero desconocido

Retrato de la hija de la célebre heroína de Zaragoza y madre de la autora

1884

Pintura (65 x 55 cm) Paradero desconocido

Vista del lago en el Parque de Barcelona

1884

Pintura (55 x 67 cm) Paradero desconocido

Ramo de flores

1884

Pintura (32 x 47 cm) Paradero desconocido

Agustina de Aragón

1882-1885

Óleo sobre lienzo 200 x 100 cm Ayuntamiento de Zaragoza

– 1884. Exposición Nacional de Bellas Artes, Madrid.

BIBLIOGRAFÍA

– ABAD ROMÉU, C., Inventario de bienes histórico-artísticos del Ayuntamiento de Zaragoza, Zaragoza, Ayuntamiento de Zaragoza, 1995. p. 538.
– GARCIA GUATAS, M., «Circunstancias de la formación de la colección artística del Ayuntamiento de Zaragoza», Artigrama, n.º 3, 1986, pp. 285-302.
– GARCIA GUATAS, M., «Agustina de Aragón pintada por su nieta», Urano (Boletín del Museo Pablo Gargallo), n.º 1, 1987.
– GARCÍA GUATAS, M. y LORENTE LORENTE, J. P., «Pintores pensionados por el Ayuntamiento de Zaragoza», Artigrama, n.º 4, 1987, pp. 235-258.
– ORDÓÑEZ FERNÁNDEZ, R., Catálogo de la colección de artes visuales del Excmo. Ayuntamiento de Zaragoza, Zaragoza, Delegación de Cultura Popular y Festejos, Excmo. Ayuntamiento, 1983, pp. 43 y 143.
– TORRALBA SORIANO, F., Catálogo de las obras artísticas propiedad del Excmo. Ayuntamiento de Zaragoza, Zaragoza, 1959, p. 36.
Pintores del siglo XIX: Aragón, La Rioja, Guadalajara, Zaragoza, Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y Rioja, 1992, pp. 330-331.
– P. R., «Atienza, Agustina», en Cien años de pintura en España y Portugal (1830-1930), Madrid, Ediciones Antiqvaria, S.A., 1988, t. I, p. 234.

FUENTES DOCUMENTALES

– Archivo de la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado (Facultad de Bellas Artes de Madrid), libros 174/2 y 174/3.
– CASTRO, R. Moros, A., La Exposición Aragonesa de 1885-1886, Zaragoza, Imprenta del Hospicio Provincial, 1886.
Catálogo de la Exposición Nacional de Bellas Artes, 1884, p. 19.
– OSSORIO Y BERNARD, M., Galería biográfica de artistas españoles del siglo XIX, Madrid, Imprenta de Moreno y Rojas, 1883-1884, p. 55.

FUENTES HEMEROGRÁFICAS

Boletín Oficial de la Provincia de Zaragoza (Zaragoza, 06-V-1881), pp. 5-6.
Boletín Oficial de la Provincia de Zaragoza (Zaragoza, 24-VII-1881), p. 2.
Boletín Oficial de la Provincia de Zaragoza (Zaragoza, 03-IV-1886), p. 7.
– “Deuda de honor”, El Diario de Zaragoza (Zaragoza, 22-XII-1880), p. 1.
Diario de Avisos (Zaragoza, 29-IX-1882), p. 2.
El Diario de Zaragoza (Zaragoza, 28-III-1881), p. 3.
El Diario de Zaragoza (Zaragoza, 03-IV-1881), p. 2.
El Diario de Zaragoza (Zaragoza, 04-IV-1881), p. 1.
El Diario de Zaragoza (Zaragoza, 24-IV-1881), p. 2.
El Faro Católico Aragonés (Zaragoza, 22-XII-1880), p. 3.
La Alianza Aragonesa (Zaragoza, 27-I-1886), p. 3.
La Alianza Aragonesa (Zaragoza, 03-II-1886), p. 3.
La Correspondencia de España (Madrid, 18-VI-1876), p. 2.
La Correspondencia de España (Madrid, 10-II-1886), p. 4.
La Ilustración Católica (Madrid, 15-I-1887), p. 17.
– “Un acto de justicia”, Diario de Avisos (Zaragoza, 09-III-1881), p. 5.

Blanca Torralba Gállego, 2025