BURGES AZNAR, MARÍA PILAR

Pintora, Acuarelista, Grabadora, Muralista, Figurinista, Escenógrafa, Diseñadora
Zaragoza, 04/02/1928-2008
María Pilar Burges fue una pintora, acuarelista, grabadora, muralista, figurinista, escenógrafa, diseñadora y artesana zaragozana, cuya trayectoria, marcada por la experimentación constante y la diversidad de medios expresivos, la sitúa como una figura fundamental del arte aragonés contemporáneo y como una de las artistas más representativas de su generación. Además, paralelamente a su actividad creativa, desarrolló una intensa labor pedagógica, tras fundar en 1957 la Escuela de Arte Aplicado Burges (Centro Piloto de Investigaciones Pedagógicas).

María Pilar Burges Aznar nació en Zaragoza el 4 de febrero de 1928. Estudió en el colegio de las Hermanas de Santa Ana, donde terminó el bachillerato de siete años en 1946. Paralelamente, durante aquellos años asistió al estudio de Dibujo Publicitario de Bayo Marín y se formó en la Academia de Joaquina Zamora, figura clave del arte aragonés, de quien María Pilar Burges fue alumna destacada. En 1951 comenzó sus estudios de Bellas Artes y Profesorado en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Jorge de Barcelona, obteniendo la licenciatura en 1955. En 1953 fue becada por la Diputación Provincial de Zaragoza con la beca “Francisco Pradilla”, que disfrutó hasta 1957 y que le permitió profundizar en su formación y recibir encargos de retrato. Asimismo, obtuvo bolsas de viaje del Ayuntamiento de Zaragoza que facilitaron sus estancias en París (1956) y en Roma (1957).
Su trayectoria artística se inicia dentro de un realismo de carácter académico, centrado especialmente en el bodegón y la figura, al que pronto incorpora una dimensión subjetiva y poética. Durante los primeros años cincuenta su pintura se inscribe en una figuración de raíz mediterránea, donde el color y la forma adquieren un papel esencial. Entre 1951 y 1956, influida por la escuela catalana y por su contacto con artistas como Nonell o Casas, evolucionó hacia un neoimpresionismo atento a la vibración cromática y a la construcción ambiental de la pintura.
En 1960 María Pilar Burges regresó a Roma para ampliar su formación en el Istituto Centrale del Restauro, con una pensión de perfeccionamiento del Gobierno de Italia. Allí, el contacto con las corrientes abstractas y expresionistas amplió decisivamente su horizonte plástico. Desde entonces, su obra se caracterizó por una creciente libertad formal, una marcada raíz expresionista y una concepción abierta del lenguaje pictórico. Asimismo, durante el verano de 1965, la autora amplió su formación en el ámbito de la pintura mural en la Escuela Internacional de Pintura Mural de San Cugat del Vallés, becada por el Ministerio de Educación. Tras su regreso a Zaragoza, recuperó el paisaje mediante una intensa luz y el uso predominante de colores ocres y contornos delimitados. La posterior experiencia parisina influyó en una mayor estructuración del espacio pictórico, próxima al neocubismo, en una paleta más fría y en un dibujo dinámico y sintético.
Desde finales de los años sesenta desarrolló una nueva figuración de fuerte carga crítica, incorporando el collage, el dripping, el uso de resinas, arpilleras y, en algunos casos, papel moneda, con una intención reflexiva sobre la realidad social, económica y espiritual contemporánea. Fue durante la década de los setenta cuando Pilar Burges acuñó la denominación “realismo situacional” para describir su obra de tono expresinista y satírico.
Su producción abarcó asimismotambién la pintura mural, campo en el que trabajó desde 1954 con encargos para iglesias su primera obra mural fue para la ermita de Nuestra Señora del Pilar de Fayón, espacios públicos y establecimientos privados como la cafetería Palafox, el restaurante La Vital, la tienda de moda masculina Calixto, el café París o la sala de fiestas Corinto. Pilar Burges fue una de las pocas mujeres en este sector, defendiendo el mural decorativo con escenas lúdicas de jóvenes, baile, deporte y vida urbana, inspiradas en su experiencia cosmopolita y su formación en diseño, y donde la mujer aparecía como figura activa e igual al hombre. Sus murales, de trazo suelto, colorido intenso y carácter casi abocetado, transmitían vitalidad y optimismo, reflejando tanto la aspiración a la emancipación femenina como una suerte de metáfora de la alegría de vivir que anhelaba el país tras la posguerra, todo ello mediante técnicas murales tradicionales caseína, temple, fresco que la artista reivindicó frente a la lógica efímera del objeto artístico propio de la sociedad de consumo. Asimismo, Pilar Burges trabajó con frecuencia el diseño escenográfico y el figurinismo para montajes teatrales.
Paralelamente a su actividad creativa, desarrolló una intensa labor pedagógica. En 1957 fundó en Zaragoza la Escuela de Arte Aplicado Burges (Centro Piloto de Investigaciones Pedagógicas), concebida como un centro experimental de investigación pedagógica orientado a la formación artística, que alcanzó notable prestigio y permaneció activo hasta 1970. Entre muchos otros, fueron alumnos suyos, artistas como Juan Baldellou, Carmen Salarrullana, Paco Simón, Pilar Usar, Pilar Marco, Emilia Navarro o Maite Ubide. Más tarde, en 1970, inauguró el Estudio-Taller Burges, vinculado a su trabajo en el ámbito de la artesanía y el vidrio decorado.
María Pilar Burges participó de forma continuada en exposiciones colectivas y salones oficiales desde comienzos de los años cincuenta, incluyendo los Salones de Artistas Aragoneses, bienales nacionales e internacionales y muestras en ciudades españolas y extranjeras como Bilbao, San Sebastián, Pamplona, Burdeos, Venecia, París, Puerto Rico o Las Palmas de Gran Canaria. Realizó numerosas exposiciones individuales, especialmente en Zaragoza, así como en Roma y otros espacios nacionales.
A lo largo de su carrera obtuvo importantes reconocimientos, entre ellos premios en el Salón de Artistas Aragoneses, el Premio Ciudad de Tarazona, el Primer Premio Ciudad de Zaragoza, la Medalla de Bronce del III Salón Hispano-Francés y la Medalla de Oro del V Salón Hispano-Francés. Además, la autora nunca dejó de formarse, obteniendo en 1986 la Licenciatura de Bellas Artes por la Universidad de Barcelona y en 1996 el Doctorado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid.
Su obra forma parte de colecciones institucionales y ha sido objeto de estudios, catálogos y exposiciones retrospectivas. Dos años antes de su fallecimiento, Pilar Burges redacto un testamento con el objetivo de manifestar el deseo de que su obra no se dispersara. Finalmente, todo el legado de la artista se conserva y expone en la localidad de Fayón, cumpliendo así su deseo. Merece la pena recordar sus palabras reivindicando el reconocimiento que merecen las artistas y sus creaciones, y que tantas veces se les ha negado:
Se trata de utilizar todo el material reunido para extraer conclusiones válidas más amplias (educativas, sociales, psicológicas, éticas y económicas) sobre lo que el avance de la mujer significa y cómo asimilar (y modificar) la realidad actual. Se trata de mejorar el futuro. Comprobado que “la mujer ha cogido el mundo con sus pequeñas manos y no lo va a soltar” por misóginos que fueren generaciones de varones, se presenta como necesario el reconocer a las obras de las mujeres la trascendencia que les corresponde como creadoras, sin tratar de reducirlas al ámbito de lo privado y, encerradas todas juntas en un rincón femenino, negarles lo público.
Tal y como señalaba Jaime Esaín, el repertorio de actividades que desarrolló Pilar Burges en el ámbito artístico fue asombroso: “pintora de caballete, diseñadora, escenógrafa, grabadora, cartelista, dominadora del dibujo, acuarela, gouache, pastel y collage; con preferencia, se declaraba ilustradora; también escritora, ensayista, poetisa, pedagoga y conferencianta. Sin faltar la aportación a las artes suntuarias, en las que ella incluye muralismo, figurinismo y creación de cristales decorados al fuego”. María Pilar Burges falleció en Zaragoza en 2008, tras una larga trayectoria marcada por la experimentación constante y la diversidad de medios expresivos, que la sitúa como una figura fundamental del arte aragonés contemporáneo y como una de las artistas más representativas de su generación.

Villancico Gitano

1967

Mixta sobre táblex 51 x 71 cm Colección Ayuntamiento de Zaragoza

Grito profético

1967

Resina / panel aglomerado 123 x 201 cm Participó en la IV Bienal de Pintura y Escultura Premio Zaragoza

Puro machismo

1970

Resina / panel contrachapado 76 x 102 cm

Los entendidos

1977

Tríptico Tres expertos Resina / lienzo 100,5 x 65,5 cm

Cuatro árboles y nubes de tormenta

h. 1980

Plato de cristal decorado 25 cm de diámetro

Cuenta atrás del amor atómico

1981

Resina / lienzo 140 x 140 cm

Nuevo prometeo

1986

Resina / lienzo 65 x 100 cm

Urbis urbis

1986

Resina / lienzo 89 x 116 cm

Alumna de ballet

1948

Carboncillo / papel 47 x 36 cm

La Tierra, El Sueño, El Deleite

1951

Figurines para auto sacramental en el Congreso católico Gouache / papel 37 x 45 cm

Diseños para el grupo Tetral Atalaya

1951

Tinta / papel 15 x 11,5 y 11 x 15 cm

Los sueños de Bécquer

1951

Gouache / papel 62,5 x 50,5 cm

El Rincón de Goya

1953

Óleo / lienzo 60 x 80 cm Colección Diputación Provincial de Zaragoza

Composición: Tres desnudos con pozal amarillo

1954

Óleo sobre lienzo Diputación Provincial de Zaragoza

Bailarina

1955

Óleo sobre lienzo 100 x 81 cm Colección Ayuntamiento de Zaragoza

Eduardo Baeza Alegría

1956

Serie Presidentes de la DPZ Óleo / lienzo 100 x 82 cm Colección Diputación Provincial de Zaragoza

Anuncio de postales navideñas

1956

Gouache / papel 55 x 44 cm

Jesús es despojado de sus vestiduras

1958

Cerámica para X estación del Via Crucis 49 x 49 cm (Ceramista: De Soler)

Autorretrato monotipo

1958

Óleo / papel 63,5 x 51 cm

Calavera con paisaje romano. Roma

1960

Técnica mixta / cartulina 70 x 50 cm

La pajarita de papel

1962

Resina y collage / panel 58 x 110 cm

Otoño (Parque Primo de Rivera)

1963

Óleo / lienzo 97 x 61 cm Colección Ayuntamiento de Zaragoza

Abrazo a nuestro mundo

1965

Collage / panel 101 x 151 cm

Alta velocidad

1966

Resina / lienzo 73 x 100 cm

Bufonada

1967

Panel central del tríptico del Becerro de oro Resina y collage / lienzo 136 x 100 cm

BIBLIOGRAFÍA

– BORRÁS GUALIS, Gonzalo y LOMBA SERRANO, Concha, 75 años de pintura aragonesa, Zaragoza, Proedi, 1999, p. 81.
Diccionario Antológico de Artistas Aragoneses, 1947-1978, Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 1983, pp. 118-119.
Ellas estaban allí. Artistas plásticas zaragozanas en los años cincuenta y sesenta, Zaragoza, Ayuntamiento de Zaragoza, Servicio de Mujer e Igualdad, 2022.
– GARCÍA GUATAS, Manuel, Pintura y arte aragonés (1885-1951), Zaragoza, Librería General, 1976, p. 81.
– LOMBA SERRANO, Concha, La plástica contemporánea en Aragón (1876-2001), Zaragoza, Ibercaja, 2002
María Pilar Burges. Retrospectiva 1949-1986, Zaragoza, Ayuntamiento de Zaragoza, 2012.
Mujeres. María Pilar Burges, Zaragoza, Prensas de la Universidad de Zaragoza, 2020.

FUENTES DOCUMENTALES

Arte religioso moderno. María Pilar Burges Aznar. José Aznar Ibáñez, catálogo, Sala del Palacio Provincial, del 15 al 25 de marzo de 1960.
Exposición de pintura y dibujo de María Pilar Burges, catálogo, Sala de Exposiciones del Palacio Provincial, del 12 al 23 de noviembre de 1956.

FUENTES HEMEROGRÁFICAS

– ALBAREDA, Hermanos, “Arte y Artistas. Exposición de María Pilar Burges en el Centro Mercantil”, El Noticiero (Zaragoza, 13-XI-1956), p. 13.
– ALBAREDA, Hermanos, “El VIII Salón de Artistas Aragoneses”, El Noticiero (Zaragoza, 29-X-1959), p. 13.
– ALBAREDA, Hermanos, “Lo que ha figurado en el XII Salón de Artistas Aragoneses”, El Noticiero (Zaragoza, 24-X-1954), p. 13.
Aragón, n.º 228 (Zaragoza, VII/X-1953) p. 15.
Aragón Expres, n.º 588 (Zaragoza, 16-XII-1971), p. 5.
– “Arte. Exposiciones de pintores zaragozanos en Valencia”, Amanecer (Zaragoza, 05-IV-1957), p. 4.
– “Arte. Hoy, inauguración del I Salón de Invierno depintores zaragozanos”, Amanecer (Zaragoza, 08-II-1957), p. 3.
– “Arte y Artistas”, El Noticiero (Zaragoza, 23-V-1959), p. 13.
– “Artistas premiados en la exposición de pintura del Ayuntamiento de Tarazona”, Amanecer (Tarazona, 1-IX-1955), p. 3.
– BARATARIO, “Arte. Exposición fin de curso de los alumnos de María Pilar Burges”, Amanecer (Zaragoza, 25-VI-1959), p. 10.
– BARATARIO, “Exposición ‘Estudio María Pilar Burges’”, Amanecer (Zaragoza, 27-V-1961), p. 6.
– “Conferencia de Mª Pilar Burges sobre el dibujo y el arte”, Amanecer (Zaragoza, 23-XI-1956), p. 3.
El Noticiero (Zaragoza, 21-XII-1955), p. 10.
– “Éxitos artísticos de la señorita Pilar Burges”, Amanecer (Zaragoza, 09-VIII-1953), p. 4.
– “Exposición de artistas zaragozanos en San Sebastián”, El Noticiero (Zaragoza, 19-VIII-1964), p. 11.
– GARCÍA SUÁREZ, M., “Diga… Diga… María Pilar Burges no quiere pedestales y opina que la fama es tan grata como molesta”, Amanecer (Zaragoza, 29-III-1958), p. 12.
– GUERRA, A., “Diga… Diga… Una pintora muy original”, Amanecer (Zaragoza, 30-VIII-1951), p. 4.
– LUNA, F., “El estudio y la obra de María del Pilar Burges”, Amanecer (Zaragoza, 24-II-1952), p. 19.
– “María del Pilar Burges, premiada en un concurso teatral de ‘Educación y Descanso’”, Amanecer (Zaragoza, 24-III-1956), p. 7.
– “María Pilar Burges, galardonada”, Amanecer (Zaragoza, 20-XII-1955), p. 5.
– “V Salón de Arte al Servicio de la Caridad”, El Noticiero (Zaragoza, 02-I-1964), p. 11.

PÁGINAS WEB

– CASTRO, Antón, “La muerte de la pintora María Pilar Burges” (23-2-2008), disponible en: https://antoncastro.blogia.com/2008/022304-enla-muerte-de-la-pintora-maria-pilar-burges.php

Blanca Torralba Gállego, 2025