SANZ FERRER, POLONIA (Madama Sanz)

Daguerrotipista
Zaragoza, 1814 – Madrid, 1892
Polonia Sanz, nacida en Zaragoza, fue una mujer pionera tanto en el ámbito de la daguerrotipia como en el de la odontología, profesión a la que terminó dedicándose.

Polonia Sanz Ferrer nació en Zaragoza en 1814, y fue una mujer pionera tanto en el ámbito de la daguerrotipia como en el de la odontología, profesión a la que terminó dedicándose, alcanzando notable prestigio. Aunque no hemos localizado ningún documento gráfico que permita conocer su aspecto, tal y como apunta María de los Santos García Felguera, Polonia Sanz legó un retrato suyo al óleo al Museo Real, cuyo expediente académico la describe a finales de los años cuarenta como una mujer “alta, de tez clara, ojos azules, nariz regular y cabello rubio”.
El 21 de octubre de 1845 publicó en el Diario Mercantil de Valencia un anuncio en el que se presentaba como “una señora aragonesa” e informaba al público de su llegada a la ciudad y de su oferta:
A la calle Juristas nº 19, piso primero, esquina a la de Caballeros, acaba de llegar una señora aragonesa que hace retratos al daguerreotipo a 30 y 40 reales vellón, la que también ofrece enseñar a las señoras y caballeros que gusten aprender por un precio muy módico. La misma señora compone loza, cristal, china y demás; lava guantes, damascos y toda clase de ropa de seda y terciopelo, sin perder el color ni el brillo y quita toda clase de manchas aunque sean de tinta o de lo más difícil.
Unos meses más tarde, el 5 de diciembre, volvía a anunciarse en el mismo diario, esta vez utilizando el nombre comercial Madama Sanz -probablemente movida por el éxito de lo francés- y ubicada en la Posada S. Andrés, n.º 9, en la Plaza San Francisco. De esta manera, Polonia Sanz pertenece a la primera generación de mujeres daguerrotipistas, junto a autoras como Madama Fritz, Madama Senges o Benita Ayala, e igual que hicieron ellas -y tantos otros retratistas en aquellos años-, se dedicó también a enseñar el oficio para ampliar sus fuentes de ingresos.
Durante su estancia en Valencia, Polonia Sanz obtuvo la aprobación para la práctica de la odontología en la Academia de Medicina y Cirugía. Aprobación que fue revalidada por la Universidad de Valencia tras superar un examen realizado el 20 de diciembre de 1849, con el que obtuvo el “Título de Dentista” -expedido el día 10 de abril de 1850-, convirtiéndose en la primera mujer en España que estuvo oficialmente facultada para «limpiar la dentadura, extraer dientes y muelas y practicar las demás operaciones que corresponden al Dentista». Aunque por aquellos años ya ejercían la profesión mujeres como María Rajoo, Josepha Tendillo Moreno, Carmen Alonso, Norberta Murga o Teresa Martínez.
En cualquier caso, tenemos constancia de que ya trabajaba como dentista anteriormente, al menos desde el año 1848, como evidencia un comunicado publicado en el Diario oficial de Avisos de Madrid el día 16 de marzo. Lo firmaba José Gómez, y en él agradecía a Polonia Sanz la operación que le había realizado el mes anterior, la cual llevó a cabo, en sus propias palabras, “con una destreza, inteligencia y maestría estraordinaria y unos conocimientos tales, que la hacen honor”. En marzo de 1850 anunció en el mismo diario que, “á instancias de algunas personas respetables de la córte”, fijaba su residencia en la capital, donde ejercía como dentista en su gabinete ubicado la calle del Carmen, n.º 13, cuarto segundo de la derecha. Desde entonces y hasta su fallecimiento, Polonia Sanz publicitó ininterrumpidamente su labor en la prensa madrileña, insertando centenares de anuncios entre las páginas de publicaciones como El Diario de Avisos de Madrid, El Heraldo, La España o El Clamor Público. Unos meses más tarde, Isidro Ortiz volvía a elogiar su labor en El Heraldo y relataba su experiencia recomendando al lector “que desde luego deseche el erróneo concepto […] de que una señora no podría tener la suficiente fuerza para tan violenta operación”.
Sin embargo, no solo recibió alabanzas, sino que también protagonizó algunas polémicas. A mediados de 1850 Polonia Sanz denunció en el juzgado de paz del Ayuntamiento de Madrid al periódico La España por difamarla al referirse a ella como una “limpiadora de muelas y bolsillos”. También en julio de aquel año, el Boletín de Medicina, Cirugía y Farmacia publicaba un artículo en el que se comentaba el hecho de que en Pensilvania se iba a fundar una escuela de medicina solo para mujeres, añadiendo que nada tenía de particular “visto lo ocurrido con nuestra doña Polonia”, refiriéndose a ella como “dentista hembra á quien se ha concedido el título mas insólito y extravagante”. De nuevo, Polonia Sanz respondió a tal vilipendio, esta vez con un comunicado difundido unos meses más tarde por El Clamor Público en el que se defendió su capacidad -y por tanto la de las mujeres- con certeros argumentos:
[…] A tales y tan incalificables demasías no puedo menos de manifestar: 1.° Que semejante premisa es un insulto hecho á los que me concedieron el título con que me envanezco, conseguido por mi aplicación y buen desempeñe, como puede informar la Universidad de Valencia. 2.º Que manifiesta reducido talento el suponer que una mujer no puede aprender y enseñar la profesión que ejerzo, cuando tantos hombres, y algunos bien adocenados por cierto, la ejercen con notable perjuicio do la humanidad. 3.° Que la que tanto choca y ridiculiza el articulista, ha practicado numerosas y delicadas operaciones que no supieron ó acertaron á ejecutar Dentistas machos que pasan por el nombre de notabilidades tanto en esta córte como en otras partes y de que conserva irrecusables testimonios. 4.° Que es muy estraño que en un Boletín facultativo, dedicado á tratar con la circunspección de la ciencia, los adelantos y casos de la facultad, admita en sus columnas chocarrerías de tan mal gusto, que hieren la moral y demuestran la pobreza de recursos, pocos miramientos, y si se quiere envidia de quien lo escribió; cualidades que contrastan poco ventajosamente con la mesera, buen criterio y urbanidad que deben adornar á todo el que ejerce el ministerio casi religioso de la medicina.
Durante los años siguientes, Polonia Sanz continuó protagonizando distintas polémicas, pero también otros episodios interesantes. Entre ellos, merece la pena destacar el hecho de que a comienzos de los años cincuenta presentó su solicitud, dirigida a S. M. la Reina, para obtener la plaza de dentista de la Real Cámara, insistiendo en el hecho de haber sido la primera mujer en obtener el título en España:
[…] y como quiera Señora que la esponente sea la Unica Española que hasta el dia haya adquirido un titulo para ejercer una profesión que no es propia de su secso deviendola al propio tiempo que a la munificencia de V. M., a la copia de conocimientos y larga practica en su facultad en la cual havia egecutado operaciones delante de facultativos inteligentes por la dificultad que presentaban y destreza con que fueron egecutados le merecieron los muchos certificados que posehe […] A. V. M. redidamente suplica se digne concederla los honores de dentista de Camara de Vuestra Real persona y familia toda vez que han fallecido últimamente, dos de esta clase, medio por el cual quedaran remunerados los trabajos y largos estudios de la esponente, unica de su profesión y sexo en España.
Y, aunque no consiguió ser nombrada Dentista de Cámara de la Casa Real, atendió a una clientela selecta, entre la que sobresalen Francisco de Paula hijo de Carlos IV y María Luisa de Parma o el embajador marroquí Muley-el-Abbas. Además, escribió Tratado de dientes, una obra breve de apenas cuatro páginas, publicada en Valencia en 1852, que no hemos localizado.
Tras más de cuarenta años ejerciendo como dentista, Polonia Sanz falleció en Madrid en 1892. Y, todavía tres décadas después, Castrovido recordaba su celebridad en Alrededor del mundo: “Ya no hay sacamuelas callejeros. Hasta mujeres hubo, una de ellas, la famosa en su tiempo, Doña Polonia Sanz, que de sacamuelas ascendió a profesora dental, con gabinete operatorio y muestra dorada en el balcón”.

No hay obras relacionadas.

BIBLIOGRAFÍA

– AGUSTÍN LACRUZ, M.ª Carmen y TOMÁS ESTEBAN, Sandra, “Las primeras mujeres fotógrafas en Aragón: pioneras y modernas”, Revista General de Información y Documentación, vol. 28, n.º 2, 2018, pp. 621-658.
– CANCER MATINERO, José Ramón, Retratistas fotógrafos en Valencia (1840-1900), Valencia, Institució Alfons el Magnànim, 2006, p. 33.
– GARCÍA FELGUERA, M.ª de los Santos, “La fotografía. Una profesión nueva para las mujeres”, en Invitadas. Fragmentos sobre mujeres, ideología y artes plásticas en España (1833-1931), Madrid, Museo del Prado, 2020, pp. 276-283.
– GARCÍA FELGUERA, M.ª de los Santos, “‘Una pandilla de locas’. Mujeres daguerrotipistas en Cataluña”, María de Pfaff Puigmartí (coord.), La mirada cautiva, Barcelona, Fundación Mapfre, 2021, pp. 39-42.
– GONZÁLEZ IGLESIAS, Julio, “Los polémicos comienzos profesionales de doña Polonia Sanz en el Madrid de 1850”, Gaceta Dental: Industria y Profesiones, n.º 219 (14-XII-2010), pp. 46-61.
– HUGUET CHANZÁ, José, “Origen, evolución y desarrollo de la fotografía valenciana”, en Memoria de la Luz: fotografía en la comunidad valenciana (1839-1939), Valencia, Generalitat Valenciana, 1992, pp. 21-23.
– RODRÍGUEZ MOLINA, M.ª José y SANCHIS ALFONSO, José Ramón, Directorio de fotógrafos en España (1851-1936), Valencia, Archivo General y Fotográfico de la Diputación de Valencia, 2013, vol. II, p. 756.
– SANZ, Javier, “Polonia Sanz, la primera dentista española”, Actas del XXXIII Congreso Internacional de Historia de la Medicina, Sevilla, 1994, pp. 1191-1195.

FUENTES DOCUMENTALES

– Archivo de la Universidad de Valencia, Expedientes Académicos, 224-37.
– Archivo del Palacio Real (Madrid). Caja 7.940, n. 55.
– Testamentos de 1891 y 1892. Madrid, Archivo Histórico de Protocolos (AHPM), notario Alonso Cillán, 36.962 y 37.157.

FUENTES HEMEROGRÁFICAS

Boletín de Medicina, Cirugía y Farmacia (Madrid, 28-VII-1850), p. 240.
– CASTROVIDO, Roberto, “Tipos y costumbres desaparecidos”, Alrededor del mundo (Madrid, 1926-X-23), pp. 449-450, espec. p. 450.
Diario Mercantil (Valencia, 21-X-1845).
Diario Mercantil (Valencia, 05-XII-1845).
Diario oficial de Avisos de Madrid (Madrid, 17-III-1848), p. 4.
Diario oficial de Avisos de Madrid (Madrid, 06-III-1850), p. 2.
El Día (Madrid, 1859-IV-03) p. 4.
El Heraldo (Madrid, 09-V-1850), pp. 3-4.
La España (Madrid, 03-VII-1850), p. 3.
– SANZ, Polonia, “Comunicado”, El Clamor Público (Madrid, 13-XII-1850), p. 3.
– SANZ, Polonia, “Comunicado”, El Clamor Público (Madrid, 21-XII-1850), p. 3.

PÁGINAS WEB

– LASALA PÉREZ, Magdalena, “Polonia Sanz y Ferrer”, en Legados de Mujeres Aragonesas de los siglos XIX y XX, vol. 3, online: https://www.zaragoza.es/sede/portal/mujer/volumen3/ciencias (fecha de consulta: 13-06-2024).
– SANZ, Javier, “Polonia Sanz y Ferrer”, en Diccionario Biográfico electrónico (DB~e) de la Real Academia de Historia, online: https://dbe.rah.es/biografias/67851/polonia-sanz-y-ferrer (fecha de consulta: 13-06-2024).

Blanca Torralba Gállego, 2025