María del Pilar de Silva y Palafox, perteneciente al poderoso linaje aragonés de los duques de Híjar, nació en Madrid el 19 de noviembre de 1766. Fue la segunda hija del matrimonio formado por los IX duques de Híjar, Pedro de Alcántara Silva Fernández de Híjar y Rafaela Palafox y Croy D’Havré, que tuvieron otros siete hijos: María Magdalena -la mayor-, Francisco de Paula, Espíritu Bonifacio, María Teresa, Agustín Pedro, Micaela Jerónima y José Rafael, cuatro de los cuales fallecieron prematuramente.
Recibió una educación excepcional para una mujer de su tiempo, basada tanto en la doctrina católica como en los principios pedagógicos ilustrados, con una cuidada formación intelectual. Catalina de Varnenville, discípula de la célebre educadora francesa Jeanne-Marie Le Prince de Beaumont, fue la encargada de guiar la educación de María del Pilar de Silva y Palafox, así como de su hermana María Teresa, que les proporcionó dominio del francés.
En 1784 contrajo matrimonio con Pedro Pablo Abarca de Bolea, X conde de Aranda, estadista y embajador en París, además de su tío abuelo, casi cincuenta años mayor que ella. Como condesa de Aranda, acompañó a su esposo a la embajada de España en París, donde actuó como embajadora consorte, desplegó una notable sociabilidad cortesana y se integró en los círculos diplomáticos franceses. Hasta que, en octubre de 1786, regresó a Madrid por motivos de salud, y un año después lo hizo él, tras solicitar un permiso para retirarse de la labor diplomática.
El X conde de Aranda volvió a la vida política activa en 1792, al ser nombrado Secretario de Despacho y Decano del Consejo de Estado. En abril de aquel año se creó la Real Orden de Damas Nobles de la Reina María Luisa, y María del Pilar de Silva y Palafox fue una de las 43 mujeres que ingresaron en ella.
Tras ser desterrado Pedro Pablo Abarca de Bolea en 1795, y aunque recibió el perdón de su adversario político un año después, el conde de Aranda se comprometió a no pisar Madrid a cambio de regresar a su patrimonio en Aragón. Entre 1795 y 1798, el matrimonio residió en el palacio familiar ubicado en Épila, en el que impulsaron un renovación estética y funcional, convirtiéndolo en un espacio de sociabilidad aristocrática, con representaciones teatrales, actividades musicales y reuniones de carácter cortesano. Tras fallecer su esposo en enero de 1798, María del Pilar de Silva y Palafox, condesa viuda de Aranda, usufructuaria de las propiedades aragonesas, y madrileñas, de su marido, se instaló junto a su familia en Zaragoza. Durante aquella etapa, demostró una intensa capacidad de gestión patrimonial, autoridad social y una presencia pública especialmente destacada. En 1799 entró a formar parte de la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País, y fue nombrada Académica de Honor de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, a la que donó, el 11 de mayo de aquel año, las Logias de Rafael, una colección de estampas grabadas y coloreadas, conservada en la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País.
En 1802, contrajo matrimonio en segundas nupcias con Francisco Fernández de Córdoba y Glimes de Brabante, duque de Alagón, barón de Estés y de Alfajarín. Durante las primeras décadas del siglo XIX, María del Pilar de Silva y Palafox desarrolló una importante labor filantrópica y cultural.
En 1818 aceptó el encargo de la mencionada sociedad de revisar la traducción de la obra de Darwin sobre la educación femenina, y entre los años 1826 y 1828, ejerció como VI presidenta de la Junta de Damas de Honor y Mérito. Además, desarrolló una importante labor benéfica y educativa, y presidió la Inclusa y el Colegio de Niñas de la Paz, sobre cuya gestión publicó la Memoria espositiva de la situación de la Inclusa y Colegio de niñas de la Paz (1827).
Fue también camarera mayor de la reina María Cristina, dama de la Orden de María Teresa de Austria y Grande de España, cargos que fortalecieron su posición como referente aristocrático y promotora cultural.
María del Pilar de Silva y Palafox falleció en Madrid el 28 de marzo de 1835.
– Memoria espositiva de la situación de la Inclusa y Colegio de niñas de la Paz en seis de mayo de mil ochocientos veinte y siete presentada por su Presidenta la Exma. Señora Duquesa de Alagón, Madrid, Eusebio Álvarez, 1827.
BIBLIOGRAFÍA
– PASQUAL DE QUINTO Y DE LOS RÍOS, José, Relación general de señores académicos de la Real de Nobles y Bellas Artes de San Luis de Zaragoza (1792-2004), Zaragoza, Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis de Zaragoza, 2004, p. 419.
– MALO BARRANCO, Laura, “María del Pilar Silva y Palafox (1766-1835). Poder y viudedad de una condesa de Aranda”, Revista de Historia Jerónimo Zurita, n.º 103 (Nobles y poderosas. Perfiles de mujer en la España de la Edad Moderna), Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 2025, pp. 149-178.
FUENTES HEMEROGRÁFICAS
– FRANCO DE ESPES, Luis, “El afrancesamiento del españolísimo Francisco de Goya y discutida privanza del duque de Alagón”, La Esfera, n.º 797 (Madrid, 13-IV-1929), p. 30.
PÁGINAS WEB
– DE QUINTANA BERMÚDEZ DE LA PUENTE, Covadonga, “María del Pilar de Silva y Palafox”, en Historia Hispánica, disponible en: https://historia-hispanica.rah.es/biografias/42159-maria-del-pilar-de-silva-y-palafox (fecha de consulta: 03/12/2025).